Sin zanja
Consiste en la construcción de una nueva tubería, aprovechando la actual como soporte de esta, encamisando el interior de la existente, a través de un acceso a la misma (arqueta), con una manga de fibra de vidrio impregnada de resina. Esta metodología permite atajar clásicos problemas, como las juntas entre tubos y la aparición de raíces en la red, quedando una nueva línea estanca y ganando mucha capacidad hidraúlica.


